Plataformas SaaS multi-organización
Datos, roles y límites de plan aislados por organización, en la web y en aplicaciones de terreno que siguen registrando sin señal.
Un mismo sistema para muchos clientes, sin mezclarlos.
Escribimos cada plataforma y desarrollamos con nivel mundial.
Cómo empezamos
Construimos una versión funcionando de tu software y te la mostramos. La miras, la usas, se la pasas a tu equipo. Si no te convence, ahí termina y no nos debes nada: el alfa no se cobra. Si te convence, recién ahí hablamos de contrato.
Podemos ofrecerlo porque no partimos de cero: identidad, permisos, cobros, impuestos, auditoría e infraestructura ya están escritos y probados en nuestras seis plataformas. Tu alfa se arma sobre ese piso, no sobre una hoja en blanco.

Una conversación sobre lo que hoy te cuesta caro: la planilla que nadie cuadra, el cobro que se pierde, el proceso que vive en la cabeza de una persona. Salimos de ahí con el alcance del alfa escrito y firmado por los dos.
Lo escribimos nosotros, con el mismo estándar técnico que exigimos a nuestras propias plataformas. No es una maqueta ni una presentación: es software que corre, con tus procesos y tus datos de prueba dentro.
Lo usas tú y lo usa tu equipo, el tiempo que necesiten para decidir. Si no te convence, ahí termina: no pagas nada, no firmas nada y no hay permanencia. Preferimos que decidas viendo trabajo hecho y no una propuesta.
Contrato con hoja de ruta de desarrollo y entrega formal a producción: el software definitivo, endurecido, desplegado y tuyo. Eso es lo único que Koke Group cobra. El alfa que ya viste, no.
Las condiciones del alfa están escritas en los términos de servicio.
Nuestro compromiso
Nuestro primer cliente fuimos nosotros, y el más exigente: Kaklen, Kelimpio, Komputar, Kuota, Kapiar y Kasandome se construyeron de cero con este equipo y este estándar. No te pedimos que creas en referencias; te ofrecemos que juzgues el trabajo.
Arquitectura, seguridad, pruebas y entrega se rigen por un estándar único y verificado por máquina. No existe una edición reducida para proyectos chicos ni para mercados chicos: nunca la construimos, así que no hay una barata que ofrecerte.
Identidad, permisos, pagos, auditoría e infraestructura ya están resueltos y probados en nuestras propias plataformas. Tu proyecto parte de ese piso en vez de volver a levantarlo. Lo que nos ahorramos no lo cobramos.
Construimos una versión funcionando de tu software y te la mostramos antes de que firmes nada. Si no te convence, ahí termina y no nos debes nada. Sólo se cobra el software definitivo: el alfa que ya viste, no.
Las condiciones de la primera entrega a prueba están escritas en los términos de servicio.
Cómo pensamos
No administramos una cartera de terceros. Kaklen, Kelimpio, Komputar, Kuota, Kapiar y Kasandome se escriben en casa, cada una en su repositorio. Cinco ya están sujetas al estándar técnico del grupo; Kasandome, la más nueva, todavía no.
Kokecore fija los controles de arquitectura, seguridad, pruebas, datos, operación y entrega que todo producto del grupo debe cumplir. Puede exigirse más, nunca menos, y tiene prohibido copiar el estándar dentro de su código.
El chequeo del estándar corre en cada integración y responde PASS o FAIL, sin punto medio. Y para certificar producción la evidencia tiene que existir dentro del commit validado: una URL, una casilla marcada o la palabra de alguien no cuentan.
Un hallazgo reutilizable no se queda en su repositorio: entra al registro de mejoras, se implementa una sola vez en Kokecore y baja al resto. Nadie resuelve dos veces el mismo problema.
Soluciones
Cada capacidad de esta lista está escrita en los repositorios de las seis plataformas y en las librerías que comparten. Ninguna es una línea de catálogo.

Datos, roles y límites de plan aislados por organización, en la web y en aplicaciones de terreno que siguen registrando sin señal.
Un mismo sistema para muchos clientes, sin mezclarlos.
Reglas, colas y reintentos que ejecutan seguimientos y tareas repetitivas en horario hábil, sin que nadie tenga que acordarse.
El trabajo que se olvida deja de olvidarse.
Cobros con Transbank —incluido el pago recurrente—, WhatsApp de Meta, Google Calendar y notificaciones push, ya escritos y con pruebas.
Lo más difícil de integrar ya está escrito y con pruebas.
Motores deterministas de precio, impuesto y margen, presupuestos por escenario con aprobaciones y cierres conciliados contra el libro.
El número en pantalla es el mismo que cierra el mes.
Librerías propias —autenticación, permisos, errores, cifrado, observabilidad, pagos— que nuestros productos consumen en vez de reescribir cada vez.
Un verificador bloquea el release que se sale de la norma.
Redes, contenedores, base de datos, secretos y respaldos descritos en Terraform versionado, con módulos compartidos entre repositorios.
Reconstruir un ambiente no depende de nadie en particular.
Ecosistema
Ninguna opera todavía con clientes. La etiqueta de cada tarjeta es el estado real de ese producto —no una categoría comercial— y cambia cuando cambia el producto, no cuando conviene.

De la cotización al evento, sin fricción.
Plataforma SaaS multiempresa que convierte cotizaciones en operaciones ejecutables y rentables. Conecta clientes, catálogo, recursos, aprobaciones, reservas, automatizaciones, pagos y rentabilidad en un solo recorrido.
Explorar KaklenAseo a domicilio, con reglas claras para las dos partes.
Marketplace chileno de aseo a domicilio de dos lados. El cliente publica lo que necesita, los prestadores verificados cotizan su propio precio y el cliente elige. Kelimpio intermedia: cobra su comisión y el cliente le paga al prestador directamente.
Conocer KelimpioEl terreno, registrado donde ocurre.
Plataforma multiempresa para registrar asistencia y producción en terreno, conciliar resultados, congelar cierres semanales y calcular pagos trazables. Incluye una aplicación que funciona sin señal para quien está en el campo.
Conocer KomputarEl presupuesto anual, bajo control todo el año.
Plataforma de planificación y control de presupuestos anuales. Centraliza escenarios, versiones, centros de costo, responsables, aprobaciones y seguimiento mensual en una misma experiencia colaborativa.
Conocer KuotaDale vida a tu mundo.
Plataforma de comercio espacial en construcción temprana: busca llevar la experiencia de marca a realidad aumentada y mixta, en el espacio físico donde está el cliente. Hoy existen el modelo de datos y el esqueleto de sus tres aplicaciones; la experiencia todavía no.
Conocer KapiarLa invitación de tu celebración, diseñada antes de pagarla.
Plataforma de invitaciones digitales para celebraciones. Quien organiza arma la invitación completa —diseño, textos, actividades, galería de fotografías— y recién decide pagar cuando ya la vio terminada. Hoy existen la API con su modelo de datos completo y la aplicación web con sus pantallas principales; todavía no hay ambiente desplegado.
Conocer KasandomeNosotros
Seis plataformas propias, ninguna operando todavía con clientes. Lo decimos en la primera línea porque es lo primero que corresponde poder comprobar, y porque una empresa que empieza por lo que no tiene se puede creer en todo lo demás.
Lo que las une no es un discurso compartido: es Kokecore, un contrato técnico obligatorio sobre arquitectura, seguridad, pruebas, operación y entrega. No es una guía de estilo ni una recomendación —una máquina lo verifica en cada integración y responde sí o no—. La única que todavía no lo ejecuta es la más nueva, y también lo decimos.
Esa es la razón de construir en grupo y no por separado. Kokecore no se diseñó en una pizarra: se formó extrayendo de nuestro primer producto lo que servía más allá de él. Cada plataforma nueva parte de un piso que otra ya levantó, y lo que aprende vuelve al estándar y baja a las demás. Es composición, no catálogo.
No prometemos velocidad. Dejamos por escrito lo que falta, con responsable y con fecha.

Cómo trabajamos
Cada cambio se clasifica al hacerlo: si sirve más allá del producto donde apareció, sube al estándar antes de darse por terminado. Un arreglo de seguridad no puede quedar arreglado en un solo lugar.
Identidad, permisos, cobros o auditoría se escriben en el estándar, con sus pruebas, y los productos los consumen. Copiar esa capacidad dentro de un producto está prohibido: es como se acumulan seis versiones distintas del mismo error.
Lo compartido se distribuye versionado, y cada producto decide cuándo adopta una mejora. Una versión fija significa que dos personas construyendo el mismo commit obtienen exactamente lo mismo, hoy y en un año.
Un solo comando corre el estándar, las pruebas y los escaneos de seguridad, y corre en cada integración. La calidad no es una fase que se recorta cuando aprieta la fecha: es la condición para que un cambio exista.
Lo que todavía no cumple se registra con responsable, motivo, remediación y fecha. Una excepción es deuda, nunca conformidad: si se pasa de fecha, la integración se pone roja sola. Es la única forma que conocemos de que «lo arreglamos después» signifique algo.
Conversemos
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